me llamo a silencio
por eso hace rato que no escribo
pese a que tengo mucha necesidad...
nuestro retorno a casa, el cumple de Guille,
reencontrarnos con el restaurante y el invierno que llegó sin tregua
me ha dejado sin palabras
todo fluye, de todas formas...
viernes, 15 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
Crónica de Buenos Aires
Y la vida siguió pasando en Buenos Aires
El 29 fue mejor de lo que pensaba: al fin Guille pudo hacerse un ratito y de la nada terminamos comiendo en lo unos amigos sushi, 2 botellas de blanco, las nenas durmiendo, nosotros riendo y feliz cumple! torta velitas y lo mas parecido a un cumple.
Hoy por suerte tuvo su día libre y realmente nos vino muy bien... algo que me tenía como loca es que estaba (estoy) totalmente desencontrada con mi marido desde que estamos en Buenos Aires (y antes??)
Yo pongo cara de "Gaia plis dejá de toser" y Guille me dice "no me mires así". Yo corro a buscar el vasito de agua para que me hija no se atore y él me dice "no me empujes"... Por Dios... falla el canal, el mensaje, el receptor y yo...
Pero hoy paseamos, hicimos compras, tomamos té frío, fuimos a Palermo a almorzar...
Nos turnamos a la Cuca que sólo quería meterse en todos los restaurantes de la cuadra menos en el que estabamos sentados con los platos servidos... pero bue, así son los niños. Comió guille, comí yo y todos contentos, sobre todo ella, que hizo lo que quiso, incluído comer un pote de humus con un cuchillto sin filo, para untar.
y lo mejor: el regalo de cumpleaños que me hizo Bea, una sesión de masaje californiano en manos de Marta, una amorosa que pudo conmigo y con mi cuerpo XL. Divino, super relax.
Gaia de a poco va mejorando, no sólo de su resfrío sino con su adaptación a la casa de sus abuelos en la ciudad. Todavía nos queda una semana... así que... Incluso mañana, quiero tener un plan nocturno con mis amigas y quizá con todos nuestros maridos! Confiando en la buena onda de todas las abuelas!
Pero las cosas con Guille hacen ruido... pero ahora, lejos de casa, de nuestro lugar, nuestra rutina, el restaurante... mucho no podemos charlar, todo está muy raro... esta ciudad hace ruido! y tenemos los tapones de punta.
Y a ayer, miércoles, fuimos a lo de Nadia, mi vieja y querida amiga Nadia... a quien hacía rato no veía hasta que una vez, en esta gran y ruidosa city me la encontré de casualidad con dos meses de embarazo mas que el mío. A partir de eso vino nuestro nuevo contacto, relacionándonos con lo que nos une ahora: su Pocho y mi Cuca.
Cuándo teníamos más putnos en común, antes o ahora?
Y me dio gusto, mucho gusto ver su casa, su mundo, su rutina, como materna a la bestia, mirarla, aprender cosas de ella... vivir su vida un ratito...
En el medio las niñas se sacaron los cuernos, se revolearoon chiches, se prestaron, compartieron y no. Pero fue una linda tarde con muuuuuucho de viaje....
Quiero amigarme con esta ciudad... quiero amigarme con Guille, quiero volver a dormir con el!!!! Esa es otra: él duerme en el colchonsito del piso y nosotras en la cama grande (en esta los 3 no entramos) pero... no te digo los dos, pero aunque sea los tres! otra vez juntos!!! plis...
El 29 fue mejor de lo que pensaba: al fin Guille pudo hacerse un ratito y de la nada terminamos comiendo en lo unos amigos sushi, 2 botellas de blanco, las nenas durmiendo, nosotros riendo y feliz cumple! torta velitas y lo mas parecido a un cumple.
Hoy por suerte tuvo su día libre y realmente nos vino muy bien... algo que me tenía como loca es que estaba (estoy) totalmente desencontrada con mi marido desde que estamos en Buenos Aires (y antes??)
Yo pongo cara de "Gaia plis dejá de toser" y Guille me dice "no me mires así". Yo corro a buscar el vasito de agua para que me hija no se atore y él me dice "no me empujes"... Por Dios... falla el canal, el mensaje, el receptor y yo...
Pero hoy paseamos, hicimos compras, tomamos té frío, fuimos a Palermo a almorzar...
Nos turnamos a la Cuca que sólo quería meterse en todos los restaurantes de la cuadra menos en el que estabamos sentados con los platos servidos... pero bue, así son los niños. Comió guille, comí yo y todos contentos, sobre todo ella, que hizo lo que quiso, incluído comer un pote de humus con un cuchillto sin filo, para untar.
y lo mejor: el regalo de cumpleaños que me hizo Bea, una sesión de masaje californiano en manos de Marta, una amorosa que pudo conmigo y con mi cuerpo XL. Divino, super relax.
Gaia de a poco va mejorando, no sólo de su resfrío sino con su adaptación a la casa de sus abuelos en la ciudad. Todavía nos queda una semana... así que... Incluso mañana, quiero tener un plan nocturno con mis amigas y quizá con todos nuestros maridos! Confiando en la buena onda de todas las abuelas!
Pero las cosas con Guille hacen ruido... pero ahora, lejos de casa, de nuestro lugar, nuestra rutina, el restaurante... mucho no podemos charlar, todo está muy raro... esta ciudad hace ruido! y tenemos los tapones de punta.
Y a ayer, miércoles, fuimos a lo de Nadia, mi vieja y querida amiga Nadia... a quien hacía rato no veía hasta que una vez, en esta gran y ruidosa city me la encontré de casualidad con dos meses de embarazo mas que el mío. A partir de eso vino nuestro nuevo contacto, relacionándonos con lo que nos une ahora: su Pocho y mi Cuca.
Cuándo teníamos más putnos en común, antes o ahora?
Y me dio gusto, mucho gusto ver su casa, su mundo, su rutina, como materna a la bestia, mirarla, aprender cosas de ella... vivir su vida un ratito...
En el medio las niñas se sacaron los cuernos, se revolearoon chiches, se prestaron, compartieron y no. Pero fue una linda tarde con muuuuuucho de viaje....
Quiero amigarme con esta ciudad... quiero amigarme con Guille, quiero volver a dormir con el!!!! Esa es otra: él duerme en el colchonsito del piso y nosotras en la cama grande (en esta los 3 no entramos) pero... no te digo los dos, pero aunque sea los tres! otra vez juntos!!! plis...
lunes, 28 de marzo de 2011
feliz cumple
que perdida estoy de mí!
en dónde me quedé?
qué fue de toda mi prácttica de yoga, mmis conocimientos sanadores? dónde los dejé?
hasta cuándo voy a seguir echándole la culpa a "la maternidad"?
pensando que cuando Gaia crezca ahí si voy a poder... ir, venir, hacer, deshacer...
y mientras tanto? mi vida ahora, con mi hija, ahora, con todo su yo??? qué pasa ahora???
cuándo voy a poder decir que eso me resulta fácil
cargar de culpas a mi pobre Gaia, de que ahora mamá no tiene tiempo, ni ganas porque está agotada...
porque Gaia no para...
Si lo pienso seriamente, y mal que me pese, puedo decir que en realidad Gaia me pesa más que lo que me liberado
y esas conclusiones románticas de que un hijo saca lo mejor de uno, la verdad... es que a mi no me refleja
Pero no... no es ella, con su año y medio, con su ganas légitimas... soy yo!
Soy yo que no conecto, que no tengo ganas por mí, porque la verdad es que antes de que ella naciera... yo tampoco tenía ganas...
ganas de qué? de nada... siempre me costó todo... siempre tuve excusas para postergar, para no hacer.
Qué pasó? Mi hija está hace 10 días o más... con tos, con mocos, quejandose... con un lamento casi constante
Hace una semana, casi, que estamos en Buenos Aires y ella no se mejora, ni con sus glóbulos, ni con el cambio de clima -que tendría que haberle ayudado- sigue con tos, mocos, se le sumó fiebre, y realmente está terriblemente incontenida, no estamos en casa, mis expectativas tambíen ahora son otras, estamos de paso... mucho por hacer... Guille trabajando mucho, lo llammo le cuento y no tiene tiempo... y cuando llega tarde... sólo discutimos, en un sinsentido de no escucharnos, no entendernos, no ponernos del lado de Gaia, que ahí está, expectorando su incomprnsión, vomitando lo que yo no puedo, queriando algo que no puede expresar con sus palabritas.
Soy yo, yo que no la escucho, yo que la cayo con el discurso horrible de "ella es así, es un terremoto, no para"
"es tenaz", "es inquieta"... No quiero decir eso. Mi hija es así, es la hija que tengo y no entra en ningún casillero, es así. Así la amo. No quiero que crezca etiquetada como bebé/niño así o asá...
Qué me pasa a mí, entonces?
Qué nos pasa con su papá? De qué se ha tratado hasta ahora, con su año y medio de vida, nuestra vida? Nuestra experiencia cómo papás?
Mañana, en un hora, en realidad, 33 años. Poder escribir esto me alivia mucho.
A mi me cuesta ser madre. Me cuesta tener una hija... trato de dar lo mejor de mi porque me importa mucho mi hija, su futuro y también su presente. Pero no ha sido fácil todo este tiempo.
Gaia me hace re feliz, pero los sentimientos son muy encontrados... y después de todo este tiempo, tengo que aceptarlo.
Así que me digo a mi misma, feliz cumpleaños Mariana!
Ojos bien abiertos!
en dónde me quedé?
qué fue de toda mi prácttica de yoga, mmis conocimientos sanadores? dónde los dejé?
hasta cuándo voy a seguir echándole la culpa a "la maternidad"?
pensando que cuando Gaia crezca ahí si voy a poder... ir, venir, hacer, deshacer...
y mientras tanto? mi vida ahora, con mi hija, ahora, con todo su yo??? qué pasa ahora???
cuándo voy a poder decir que eso me resulta fácil
cargar de culpas a mi pobre Gaia, de que ahora mamá no tiene tiempo, ni ganas porque está agotada...
porque Gaia no para...
Si lo pienso seriamente, y mal que me pese, puedo decir que en realidad Gaia me pesa más que lo que me liberado
y esas conclusiones románticas de que un hijo saca lo mejor de uno, la verdad... es que a mi no me refleja
Pero no... no es ella, con su año y medio, con su ganas légitimas... soy yo!
Soy yo que no conecto, que no tengo ganas por mí, porque la verdad es que antes de que ella naciera... yo tampoco tenía ganas...
ganas de qué? de nada... siempre me costó todo... siempre tuve excusas para postergar, para no hacer.
Qué pasó? Mi hija está hace 10 días o más... con tos, con mocos, quejandose... con un lamento casi constante
Hace una semana, casi, que estamos en Buenos Aires y ella no se mejora, ni con sus glóbulos, ni con el cambio de clima -que tendría que haberle ayudado- sigue con tos, mocos, se le sumó fiebre, y realmente está terriblemente incontenida, no estamos en casa, mis expectativas tambíen ahora son otras, estamos de paso... mucho por hacer... Guille trabajando mucho, lo llammo le cuento y no tiene tiempo... y cuando llega tarde... sólo discutimos, en un sinsentido de no escucharnos, no entendernos, no ponernos del lado de Gaia, que ahí está, expectorando su incomprnsión, vomitando lo que yo no puedo, queriando algo que no puede expresar con sus palabritas.
Soy yo, yo que no la escucho, yo que la cayo con el discurso horrible de "ella es así, es un terremoto, no para"
"es tenaz", "es inquieta"... No quiero decir eso. Mi hija es así, es la hija que tengo y no entra en ningún casillero, es así. Así la amo. No quiero que crezca etiquetada como bebé/niño así o asá...
Qué me pasa a mí, entonces?
Qué nos pasa con su papá? De qué se ha tratado hasta ahora, con su año y medio de vida, nuestra vida? Nuestra experiencia cómo papás?
Mañana, en un hora, en realidad, 33 años. Poder escribir esto me alivia mucho.
A mi me cuesta ser madre. Me cuesta tener una hija... trato de dar lo mejor de mi porque me importa mucho mi hija, su futuro y también su presente. Pero no ha sido fácil todo este tiempo.
Gaia me hace re feliz, pero los sentimientos son muy encontrados... y después de todo este tiempo, tengo que aceptarlo.
Así que me digo a mi misma, feliz cumpleaños Mariana!
Ojos bien abiertos!
sábado, 26 de marzo de 2011
Hablando de sueños... tuve un sueño hermoso
pero no me lo acuerdo... pero un chabón, bombón, que venía a mi casa de soltera
y nos histeriquábamos un rato, nos calentabamos un rato largo... después no se daba...
pero me desperté aunque sea un segundo con la idea de que algo de lo de antes, era hoy.
Es que estamos en Buenos Aires y todo está bastante mal: Gaia con mucho moco, tos muy fea, fiebre cada tanto... muy pero muy mal humor. Me da sus zapatos, dice chau, me agarra la mano y va a la puerta... tengo que ser una baldosa para no darme cuenta de que quiere irse. Voy a ver si adelanto el vuelo.
La verdad que me quiero quedar, quiero ver gente amiga, quiero comprar cositass... como hacía antes, cuando vivía acá, hace unos 10 años.
Hoy llamé a mi ex, vive en Benavidez, me dijo que me pasa a buscar cuando querramos para ir a comer a su casita con patio y árboles. Quizá a Gai le haga bien eso y conocer al papá que no fue (digo, perfectamente podría haber sido, hace mucho).
Hoy salí por la calle, en caballito, y me decía a mi misma: "Jamás podría vivir acá con un bebé" Buenos aires es demasiado para mi y mucho mas en esta situación con Gai enfermucha (hoy fuimos al hospi Italiano y pagamos una consulta de 286$ te juro por dios) por suerte sólo me dijo la médica que en unas tres semanas le va a madurar el moco, sigue solo con su homeópatía, no de dio antibiótico ni nada, bien...
Guille trabaja T O D O el día en el armado de U2 en La Plata. O sea...
Lo extraño
Acá en lo de mis suegros hay buena onda, la verdad que se la bancan porque Gaia está complicada con el carácter.
Voy a ver si esta noche, en mis sueños, vuelve ese morocho que me proponía escaparnos por ahí solos, un rato, sólo a divertirnos y estar en silencio.
pero no me lo acuerdo... pero un chabón, bombón, que venía a mi casa de soltera
y nos histeriquábamos un rato, nos calentabamos un rato largo... después no se daba...
pero me desperté aunque sea un segundo con la idea de que algo de lo de antes, era hoy.
Es que estamos en Buenos Aires y todo está bastante mal: Gaia con mucho moco, tos muy fea, fiebre cada tanto... muy pero muy mal humor. Me da sus zapatos, dice chau, me agarra la mano y va a la puerta... tengo que ser una baldosa para no darme cuenta de que quiere irse. Voy a ver si adelanto el vuelo.
La verdad que me quiero quedar, quiero ver gente amiga, quiero comprar cositass... como hacía antes, cuando vivía acá, hace unos 10 años.
Hoy llamé a mi ex, vive en Benavidez, me dijo que me pasa a buscar cuando querramos para ir a comer a su casita con patio y árboles. Quizá a Gai le haga bien eso y conocer al papá que no fue (digo, perfectamente podría haber sido, hace mucho).
Hoy salí por la calle, en caballito, y me decía a mi misma: "Jamás podría vivir acá con un bebé" Buenos aires es demasiado para mi y mucho mas en esta situación con Gai enfermucha (hoy fuimos al hospi Italiano y pagamos una consulta de 286$ te juro por dios) por suerte sólo me dijo la médica que en unas tres semanas le va a madurar el moco, sigue solo con su homeópatía, no de dio antibiótico ni nada, bien...
Guille trabaja T O D O el día en el armado de U2 en La Plata. O sea...
Lo extraño
Acá en lo de mis suegros hay buena onda, la verdad que se la bancan porque Gaia está complicada con el carácter.
Voy a ver si esta noche, en mis sueños, vuelve ese morocho que me proponía escaparnos por ahí solos, un rato, sólo a divertirnos y estar en silencio.
jueves, 17 de marzo de 2011
pena
Que triste que estoy...
Hoy cuando fui al jardín a dejar a Gaia, la directora me contó que se había sucidado el papá de unos nenes del jardincito, uno de salita de bebes (todavía no gatea!) y el otro de dos (o de cuatro, no entendí bien).
Re triste...
Me dio una pena tan grande que se me cayeron las lágrimas...
Le pregunté cuál era el bebito y lo fui a ver. Estaba dormido... pobrecito... es el mismo bebé que siempre alzo cuando lo escucho llorar mientras la llevo a Gaia. Yo se que las maestras no alzan a todos los bebes porque es imposible, pero si un nene me pide upa, yo no puedo no alzarlo.
Me da mucha tristeza lo que pasó.
Hace unos días fuimos a comprar helado, para variar, y mientras me lo sirven, agarro el diario y leo una noticia que no voy a reproducir pero era increíblemente horrible, acerca de un bebé... no pude evitarlo y otra vez me puse a llorar.
Estoy muy sensible con las cosas relacionados a los niños.
Cuando mi médico homeópata me preguntó qué cosas me daban pena (así nomás la pregunta) le dije que me da pena ver que los chicos sufran.
Creo que desde que soy mamá amo a todos los niños del mundo. Ahora mismo también lloro.
Espero que esos bebitos sean muy felices.
Y espero que su papá esté mejor ahora.
Hoy cuando fui al jardín a dejar a Gaia, la directora me contó que se había sucidado el papá de unos nenes del jardincito, uno de salita de bebes (todavía no gatea!) y el otro de dos (o de cuatro, no entendí bien).
Re triste...
Me dio una pena tan grande que se me cayeron las lágrimas...
Le pregunté cuál era el bebito y lo fui a ver. Estaba dormido... pobrecito... es el mismo bebé que siempre alzo cuando lo escucho llorar mientras la llevo a Gaia. Yo se que las maestras no alzan a todos los bebes porque es imposible, pero si un nene me pide upa, yo no puedo no alzarlo.
Me da mucha tristeza lo que pasó.
Hace unos días fuimos a comprar helado, para variar, y mientras me lo sirven, agarro el diario y leo una noticia que no voy a reproducir pero era increíblemente horrible, acerca de un bebé... no pude evitarlo y otra vez me puse a llorar.
Estoy muy sensible con las cosas relacionados a los niños.
Cuando mi médico homeópata me preguntó qué cosas me daban pena (así nomás la pregunta) le dije que me da pena ver que los chicos sufran.
Creo que desde que soy mamá amo a todos los niños del mundo. Ahora mismo también lloro.
Espero que esos bebitos sean muy felices.
Y espero que su papá esté mejor ahora.
maternidad revolucionaria
Hace unas semanas que retomè La maternidad y el encuentro con la propia sombra, de Laura Gutman
Es que habìa pensado que podìa resolver el problemita de Gaia para dormir, por llamar su sueño liviano de alguna manera, sacàndole le teta. Quizà asì dormirìa toda la noche, en su cama... Me dije, "bueno, voy a ver que dice el libro, còmo puedo hacerlo..."
Pero enseguida pensè que lo ùnico bueno que le puedo dar a mi hija en este momento es la teta. Hoy por hoy, lo ùnico que hago bien como mamà es darle la teta.
Encontrè este artìculo, divino, dulce, real, amoroso, que comparto con todas y dedico a Jimena, mamà de dìas, a Melisa, que no se si su bebè estarà en brazos o en panza y a Lucìa y su Leòn. Muchas veces las mamàs queremos pronto volver a tener "nuestras vidas". Ese es el error, pensar que lo que nos pasa, pasarà, y que luego de "eso" todo va a volver a la normalidad, a ser como antes...
Ampliaremos
La revolución nuestra de cada día.
La nuestra es una revolución silenciosa, amorosa y pacífica. Es una revolución doméstica, en el sentido más sublime del término. Es un cambio cotidiano, permanente, cariñoso, tierno y compartido.
Hacemos la revolución cada mañana cuando despertamos sudando envueltas en el cuerpo del niño pequeño. Cuando la divinidad femenina se hace presente a través del alimento que ofrecemos. Cuando organizamos los rituales familiares de comida, baño, limpieza, orden, palabras, explicaciones, verdades nombradas, diálogos abiertos, comprensiones compartidas y sueños soñados. Cuando somos anfitrionas de las celebraciones. Cuando cada día compartido y cada noche de descanso hacen parte de la nutrición afectiva. Cuando brindamos porque estamos vivos. Cuando el poder susurrante del agua nos adormece, y el poder hipnótico del fuego nos vitaliza.
Las madres hacemos la revolución cuando recuperamos nuestros rituales ancestrales, cuando defendemos los espacios íntimos, cuando hacemos silencio, cuando recordamos que somos la Tierra y que somos el Cosmos. Cambiamos el mundo cuando conservamos el valor sagrado que tienen los pequeños actos de intercambio humano.
La revolución de las madres acontece cuando nos dejamos fluir por la energía de las trece lunas de cada año. Cuando nutrimos, alimentamos, sanamos, atendemos, esperamos y estamos abiertas y receptivas para con los demás.
No importa que hayamos tenido vidas difíciles. Cada día es una nueva oportunidad para mirar a un niño, y saber que está deseoso de alimentarse con nuestra sustancia materna. Tampoco importa si se trata de un hijo propio o un hijo ajeno, porque ellos siempre permanecerán receptivos a los cuidados amorosos. Todos los niños saben que existe un ámbito generoso y caliente latiendo en el corazón de cada madre, potencialmente útil y nutritivo para ellos.
Laura Gutman – Fragmento del libro “La revolución de las madres”
nuestra primera vez, en toda nuestra vida... a solas
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